¿Quiénes somos?
ilantana es una agencia ágil y responsable, que ofrece soluciones personalizadas en diseño y marketing. El enfoque está en entregar resultados rápidos y de alta calidad, adaptados a las necesidades de las empresas.
Nuestra historia:
El octavo tentáculo
En las profundidades más antiguas del océano, donde la luz es tenue y las ideas flotan como medusas, vino al mundo un pequeño pulpo con siete tentáculos.
Era distinto. Sus colores cambiaban con la emoción, sus ojos brillaban con preguntas y cada vez que dormía soñaba con formas, símbolos y sonidos que no existían. No tenía nombre. Tampoco prisa. Solo un impulso dentro del pecho: crear algo que tocara a todos los seres del océano.
Pero los grandes sueños rara vez flotan sin peso. Pronto, las corrientes lo empujaron hacia los márgenes del Arrecife Secreto, un lugar lleno de caos y entrañables ideas. Allí vivían ocho criaturas que custodiaban los enigmas del cambio. Para encontrar su propósito y su nombre, debía enfrentar uno a uno a sus guardianes.
01
Pranda
La primera fue Pranda, una tortuga vieja que cambiaba de caparazón con cada estación.
—¿Qué ofreces, pequeño? —preguntó, sin levantar la mirada.
—Ideas —respondió el pulpo.
—Eso no es suficiente. El océano no necesita todo. Necesita algo que lo transforme.
Entonces el pulpo observó: a las algas, los corales, los peces que no sabían cómo comunicarse y con tinta, forma y ritmo, diseñó algo que ayudaba a todos a entenderse.
—Eso —dijo Pranda— es un producto.


02
Cuarzo
El segundo obstáculo fue Cuarzo, un pez plateado que medía el valor con relojes de conchas.
—¿Sabes cuánto vale lo que haces?
—No lo sé. Pero sé cuánto me cuesta hacerlo.
Cuarzo lo desafió a intercambiar, calcular, rechazar. El pulpo comprendió que no todo lo valioso es caro, ni todo lo barato es justo. Aprendió el valor del precio.
03
Correntina
Después encontró a Correntina, una anguila que nunca descansaba.
—Tienes ideas, pero ¿a dónde llegan?
El pulpo intentó enviarlas con burbujas, con cantos, con peces mensajeros. Fracasó muchas veces. Hasta que entendió las corrientes y sus ritmos, entonces, sus mensajes comenzaron a viajar.


04
Promi
Más adelante se cruzó con Promi, una mantarraya que hablaba en luces.
—Tu mensaje es valioso, pero es invisible. ¿Quién lo va a escuchar?
El pulpo, con sus tentáculos, comenzó a contar historias. Dibujó en la arena, hizo danzas de tinta, creó símbolos. Y los peces se detuvieron a mirar, a reír, a pensar.
Promi sonrió y se alejó.
05
Humana
La quinta guardiana fue Humana, una delfín que nadaba en grupo.
—No puedes hacerlo solo. Ninguna ola se forma sin gotas.
El pulpo dudó. Le costaba confiar. Pero poco a poco fue encontrando aliados: un caballito de mar curioso, un calamar torpe pero leal, una medusa brillante. Y juntos, idearon más de lo que uno solo podría soñar.


06
Algoritma
Entonces llegó Algoritma, una cangreja que construía laberintos con piedras.
—Creatividad sin estructura es solo caos hermoso.
El pulpo, al principio, se frustró. Pero luego entendió que los procesos no eran cárceles, sino caminos. Aprendió a ordenar sus ideas y a repetir lo que funcionaba.
07
Coralia
En la caverna siguiente lo esperaba Coralia, una anémona que coleccionaba rastros.
—¿Qué queda de ti cuando no estás?
El pulpo no supo responder. Pero comenzó a dejar señales: piezas que flotaban, símbolos tallados en roca, colores que lo recordaban. Y la gente del mar empezó a decir: “Esto lo hizo él”.


08
Camaleo
Por último, se encontró con Camaleo, un pulpo anciano de mil formas.
—No basta con hablarle al océano. Debes hablarle a cada criatura como si fuera única. Entonces el pequeño pulpo comenzó a escuchar y adaptar cada mensaje, cada diseño y cada experiencia, a los ojos que tenía enfrente.
Y entonces… ocurrió.
Un leve cosquilleo en su costado. Donde antes había un hueco, creció el octavo tentáculo. No era más largo, ni más fuerte… Era brillante.
En ese instante, comprendió.
No había venido solo a crear. Había venido a conectar.
No a llenar el mar de ruido, sino a tejer significados.
No a gritar, sino a tocar corazones.
Camaleo lo miró con ternura y dijo:
—Ya estás completo. Tu nombre es…
Taná
El pulpo que nació del silencio para darle voz al océano.



Equipo

Yannel Jiménez
Directora y fundadora
Con más de 10 años de experiencia en marketing y comunicación, Yannel se especializa en entender las necesidades de cada cliente y traducirlas en resultados efectivos. Ha trabajado en empresas globales como Amazon, 3M, y en Costa Rica con Grameen, Grupo América y agencias de marketing, liderando proyectos estratégicos que generan impacto. Su enfoque en resultados y su habilidad para conectar con los clientes son el motor detrás de ilantana.

Juan Manuel Jiménez
Diseñador senior y fundador
Artista innato y apasionado del diseño conceptual, Juan Manuel lleva más de 12 años creando propuestas innovadoras y fuera de lo común. Su talento para romper esquemas y dar vida a ideas únicas lo convierten en una pieza clave para las marcas que buscan destacar. Su creatividad impulsa a ilantana a ofrecer soluciones visuales memorables.

